En el diagnóstico de un tratamiento de rehabilitación con implantes, conocer cómo se produce la reabsorción del hueso alveolar es un pilar fundamental porque determinará la forma en que se desarrolle el plan de tratamiento.
Reabsorción del hueso alveolar
Los conceptos del hueso basal y el hueso alveolar son esenciales para llegar a comprender los conceptos en los que se basa la implantología moderna.
La ley de Wolff establece que el hueso se remodela en función de las fuerzas que actúan sobre el.
El hueso necesita estímulos para mantener su forma y densidad. Se ha observado que una tensión del 4% sobre el sistema este esquelético mantiene el tejido óseo y ayuda a equilibrar los procesos de reabsorción.
Cuando se pierde un diente, la ausencia de estímulos provoca una disminución de las trabéculas. Y una reducción del espesor, y posteriormente se reabsorbe también en altura.
Este proceso de reabsorción vertical y horizontal, produce un ciclo continuo que nunca se detiene en el maxilar superior; y en la mandíbula se desarrolla 4 veces mas rápido
Consecuencias anatómicas del edentulismo.
La perdida de piezas dentarias, da lugar a la formación de rebordes atróficos.
Esta alteración provoca además problemas anatómico clínicos como:
- Reducción del ancho y alto del hueso de soporte
- Prominencia de rebordes milohioideos
- Perdida de la adhesión gingival
- Prominencia de los tubérculos genianos
- Perdida del espesor de la mucosa
- Mayor intervención de la lengua durante la masticación
- Cambios en los rasgos estéticos de la cara
En pacientes con enfermedades crónicas como diabetes, anemia, hipertensión o alteraciones nutricionales se provoca una disminución del oxígeno presente en las células basales del epitelio provocando alteraciones en la mucosa.
Esto es una complicación para pacientes que son portadores de prótesis convencional, porque se pierde el ajuste de la prótesis sobre el maxilar provocando una deficiencia en la capacidad masticatoria
La lengua en pacientes con rebordes atróficos suele aumentar de tamaño para adaptarse al mayor espacio que antes ocupaban los dientes, interviniendo en la masticación.
Que hacer desde la odontología
Fundamentalmente se debe buscar la forma de evitar estos procesos de reabsorción del hueso alveolar.
El implante dental para el mantenimiento de los rebordes alveolares
El implante dental correctamente insertado no solo es un anclaje seguro para la prótesis, sino que además sirve como tratamiento preventivo de la reabsorción del hueso.
Al aplicar fuerzas tensionales y traccionales en el hueso medular, aumenta el numero de trabéculas y la densidad ósea.
Un implante mantiene el ancho y el alto del hueso, siempre que permanezca en condiciones de salud; reduciendo 20 veces la reabsorción ósea comparado con una prótesis convencional.